Vivimos en una sociedad acelerada y nuestro cuerpo, a veces, dice «basta». Una de las señales de alarma más evidentes y angustiantes es la caída de pelo por estrés.
Es un círculo vicioso cruel: tienes estrés, se te cae el pelo, y ver cómo se te cae el pelo te genera aún más estrés. Muchos pacientes llegan a nuestra consulta en Zeres asustados, pensando que se están quedando calvos irremediablemente.
La buena noticia es que la alopecia por estrés es muy diferente a la calvicie común y, en la inmensa mayoría de los casos, es reversible. En este artículo te explicamos por qué ocurre y cómo frenarla.

¿Qué es exactamente la caída de cabello por estrés?
En términos médicos, a esta caída del pelo por estrés se le suele llamar Efluvio Telógeno.
Para entenderlo, imagina que tu cabello tiene un ciclo de vida. Normalmente, el 85-90% de tu pelo está creciendo y solo un 10% está en fase de caída. Sin embargo, cuando sufres un episodio fuerte de ansiedad, trauma o estrés continuado, tu cuerpo libera cortisol.
Esta hormona «ordena» a los folículos que pasen prematuramente a la fase de reposo (telógena). De repente, hasta un 50% de tu cabello deja de crecer y se desprende a la vez.
¿Cómo sé si es estrés o genética?
Es vital distinguirlo. La alopecia por estrés tiene síntomas muy claros:
- Es muy rápida: No es un proceso de años. Ocurre de golpe, generalmente 2 o 3 meses después del episodio estresante.
- Es difusa: No pierdes solo las entradas o la coronilla (como en la alopecia androgénica). Notas que pierdes densidad en toda la cabeza por igual.
- Cantidad alarmante: Encuentras mechones enteros en la ducha, en la almohada o al cepillarte.
Tipos de alopecias relacionadas con los nervios
Aunque el efluvio es lo más común, existen otras formas de caídas de pelo por estrés:
- Alopecia Areata: El estrés puede hacer que tu sistema inmune ataque a los folículos, creando «parches» o calvas redondas totalmente lisas en la cabeza o la barba.
- Tricotilomanía: Es un trastorno del comportamiento donde la persona, ante la ansiedad, se arranca el cabello compulsivamente.
¿El pelo caído por estrés vuelve a crecer?
Esta es la pregunta del millón. Si sufres caída pelo por estrés, ¿lo has perdido para siempre?
No. El pelo vuelve a crecer. A diferencia de la calvicie genética donde el folículo muere, en la alopecia por estrés el folículo solo está «dormido» o en pausa. La raíz sigue viva bajo la piel.
Una vez que el factor estresante desaparece y el cuerpo se regula, el cabello debería volver a nacer por sí solo. Sin embargo, este proceso natural es lento (puede tardar de 6 a 12 meses) y el pelo nuevo puede nacer más fino al principio.
Tratamientos: Cómo acelerar la recuperación
Aunque sea reversible, nadie quiere estar un año con poca densidad. En Zeres Capilar abordamos las caídas de pelo por estrés con tratamientos de choque para «despertar» al folículo y acelerar su crecimiento:
- Mesoterapia Capilar (Vitaminas y Fármacos): Inyectamos un cóctel de nutrientes y antiandrógenos directamente en la raíz para frenar la caída en seco y engrosar el pelo existente.
- Tratamiento Regenerativo Autologo (TRA): Utilizamos los factores de crecimiento de tu propia sangre para regenerar el tejido y estimular la actividad folicular.
- ¿Injerto Capilar? Cuidado aquí. Generalmente, NO recomendamos operar a un paciente con efluvio activo. Primero hay que estabilizar la caída. Operar sobre una caída por estrés inestable es un error médico.
Conclusión: Rompe el círculo vicioso
La caída de pelo por estrés es el semáforo rojo de tu cuerpo pidiendo calma. Lo primero es gestionar tu ansiedad, pero si ves que la caída no frena pasados unos meses, es hora de actuar.
No te automediques con pastillas de herbolario. Un diagnóstico correcto es vital para descartar que esa caída no esconda otros problemas (como falta de hierro o problemas de tiroides, que tienen síntomas parecidos).
En Zeres Capilar analizamos tu caso para decirte si es estrés o genética, y ponerle solución hoy mismo.